Es esto una pequeña parte de mi la más sincera y viva que es capaz de expresar lo que siente sin miedo a nada.
En el sencillo silencio que adorna su belleza
Y entrelazados en la fuerza de sus brazos
Ella y el un mismo ser se volvían
El tiempo no era más que un mito
Y sus besos un canto de amor
En su respiración los ojos ya no se abrían
Y su piel desnuda, por ella hablaba
Sentíase suya, solamente suya.
No deseaban, ni pedían
Solo amaban,
Ahí tan callados los dos amantes,
Ahí dos niños acusados de esquemas y temores
Se cobijan uno en el seno del otro
En la complicidad de un amor verdadero.
Hicieron falta entonces los esquemas
Y las miradas se volvieron hacia ellos
De amarse mucho fueron acusados
Ahí frente a mi rodaron sus cabezas
Era pecado amarse tanto,
Era un sueño de envida por el pueblo señalado
Ella y el los dos amantes.
Ellos una palabra un solo ser,
Un verdadero amor.